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Qué causa miedo o pánico en personas adultas

Se asocia el miedo con la etapa de la infancia usualmente. Puede ser por la imaginación activa y el desconocimiento del mundo por parte del niño. De esta manera, se justifica que un pequeño sienta miedo antes de ir a dormir, de ir a nuevos lugares o de alguna historia. Sin embargo, cuando el miedo se vuelve presente en los adultos, al grado de provocar estragos en mente y cuerpo, se le suele considerar un problema grave.

La responsabilidad que conlleva ser adulto es un regalo y una carga. Somos conscientes del mundo que nos rodea, y decidimos cómo obrar. Pero cuando las emociones nos sobrepasan, todo se descontrola. Por eso, a todos nos interesa saber qué causa miedo o pánico. Así, podemos prevenirlo y saber cómo aconsejar a nuestros seres queridos.

 

Precedentes familiares

En realidad, a cualquier persona le podría pasar. Debemos de tenerlo claro. Sin embargo, una serie de factores nos previenen con tiempo. Algunos están en nuestro control y otros no. Por ejemplo, se reitera que la genética podría jugar un papel clave. Aumenta la probabilidad de experimentarlo cuando tenemos familiares proclives a ataques de pánico o miedos intensos.

 

Experiencias intensas

La vida rara vez pasa desapercibida. Todos tenemos una historia por contar, mala, buena o sencilla. Pero las malas vivencias dejan huellas muy ondas. Probablemente como manera de defensa, recordamos las experiencias desagradables para defendernos de ellas. Sin embargo, a veces el recuerdo nos acosa, incluso revive y causa estragos en nosotros.

Cuando somos conscientes de esta situación, conviene asistir a asesoría profesional. No siempre podemos lidiar con estas experiencias. Nos rebasan, no entendemos bien qué sucede del todo. Con frecuencia, la mirada exterior nos revelará aspectos que no podíamos ver. Les podemos llamar puntos ciegos. En este punto, abrirnos a ayuda de un tercero también es amor propio.

 

Caldo de cultivo

Por decirle de alguna manera, el caldo de cultivo perfecto del miedo y pánico es el estrés y las emociones negativas. Una vida sin descansos y llena de dificultades nos baja las defensas, físicas y mentales. Sin lugar a dudas, es una razón que causa miedo o pánico.

La verdad, muchas veces no está en nuestras manos el manejo de tiempo. Suceden imprevistos y hay rachas de mala suerte. Sin embargo, podemos desahogarnos haciendo lo que sí está en nuestras manos. Podemos terminar las labores con tiempo, dormirnos lo antes posible para descansar, alimentarnos sanamente y preveer lo que puede pasar, entre otras cosas.

Aquí radica la importancia del amor propio. Nadie dijo que trabajar y vivir con buenos hábitos sea fácil. Es disciplina y trabajo duro. Pero con el tiempo nos recompensará y nos hará la vida más fácil.

 

Consumo

Como mencionamos antes, la dieta determina el funcionamiento de nuestro cuerpo y mente en cierta medida. El consumo constante de estimulantes como café, alcohol, tabaco y otras drogas probablemente tenga como consecuencia descompensaciones. Así, después el cuerpo tiene problemas para funcionar correctamente.

Además de la dieta general que nos ayuda a desempeñar, el consumo recurrente de sustancias con efectos en el sistema nervioso y otros produce secuelas físicas y mentales. Este es un problema distinto de la adicción, pero va de la mano.

 

Fisiología

Nuestro cuerpo a veces sufre deficiencias. Todas las relacionadas con el sistema nervioso y endócrino pueden responder a qué causa miedo o pánico. Cuando esto sucede, carecemos de la capacidad de responder con eficacia a los estímulos externos. Y si los estímulos son muchos, se acumulan y provocan consecuencias en nuestras emociones.

Tenemos otro motivo fuera de nuestras manos. Pero lo que sí podemos hacer es asistir con un especialista para que nos diagnostique y nos ofrezca opciones. Los adelantos en la medicina sin duda nos ayudarán. Y no temas, quizá no sea necesario tomar medicamentos fuertes.

 

Rasgos que causan miedo miedo o pánico

Podrá parecer una simple reacción, pero en realidad parece que es un entramado de actitudes. Estamos hablando de esas reacciones desagradables generadas a raíz de un factor exterior. Por poner un ejemplo, cuando alguien te agarra el brazo sin mala intención, pero uno reacciona de mala manera y siente miedo. Una situación así, acumulada, genera estrés innecesario en el cuerpo. Ahora imaginemos que sucede muchas veces en el día, sumado al estrés laboral, más el tráfico y problemas en casa.

Hacernos conscientes de lo que sentimos es uno de nuestros principales aliados. No tiene nada de malo reaccionar así a un contacto corporal, o a una conversación. Al contrario, es normal. Lo importante es notarlo y poder contárselo a alguien de confianza o a tu psicólogo. La reacción se origina de algo en específico. Siendo conscientes de estos detalles, podemos enfrentar mejor las crisis.

Por último, importa destacar que podemos hacer un esfuerzo consciente para no malinterpretar estas reacciones. Por ejemplo, algún día se nos puede acelerar el ritmo cardiaco o alguien nos puede empujar por accidente. Quizá no sucedió nada, solo fue una reacción de nuestro cuerpo o de alguien más. No existe ninguna amenaza. Hacernos consciente nos da libertad. Sonará irónico, pero eso es lo que realmente sucede, y no todos los cuentos en nuestra cabeza.

 

 

Conclusión

Ya sabemos qué causa miedo o pánico. Quizá no con exactitud, pero ya estamos lo suficientemente preparados para conocer el problema y confrontarlo. Pueden ser muchas razones. Nuestra tarea individual es hacernos un autodiagnóstico. Ser sinceros con nosotros mismos nos dará la clave. Si después de intentar, todavía no podemos resolverlo, la perspectiva de un profesional siempre ayuda.

A veces se trata de aceptar que alguien puede conocer más que uno mismo. Porque aunque sea nuestra vida, la vivimos de manera inconsciente. No podemos entender todo lo que sucede a nuestro alrededor.

Otras veces, se trata de conocer a aquella persona de confianza que nos ayudará con nuestro miedo que tenemos guardado. Es algo difícil, pero es necesario. Te lo mereces. Podemos hacer de esta lucha diaria una vivencia más sencilla y disfrutable. ¡Gracias por leer nuestro blog!

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